THE FLAME CODEX
QIR’NOH

Después del despertar: ¿y ahora qué?

Iluminación · Rama VII · El despertar y la vida después

«Una vez te despiertas, es cuando empieza tu vida espiritual.»Del libro El refugio del corazón

Después de aquel seminario, por un segundo creí que me había convertido en un maestro de yoga. Pensé que haber sido testigo de esa otra realidad, que es esta misma, me iba a dejar a salvo de todo tipo de experiencia. Los meses siguientes no fueron lo que yo esperaba. Y no tenían por qué serlo.

No había duda de quién era yo realmente. Y aun así, veía las cosas como superpuestas dentro de mí, pero persistía la sensación de que eran diferentes a mí. O me escapaba de ellas, como huyendo, o las aceptaba plenamente y ya. No había opciones medias.

Le conté lo que me pasaba a un amigo que había vivido su propio despertar. Con gran sorpresa me confesó que él también había pasado por un proceso parecido: la consciencia todavía tenía que reconocerse a sí misma en todas las formas que surgían dentro de ella. Me pidió que confiara en mi proceso. «El Ser está ahora a cargo de todo», me dijo; «permite que el proceso se desarrolle naturalmente». Esas palabras cayeron como un bálsamo sobre mi corazón.

Más humano

Un gran cambio comenzó a darse en mí, muy poco a poco. Estuve más abierto a todo lo que sucedía en mi existencia y más auténtico en mi contacto con el mundo, más centrado en mi Ser. En mis meditaciones de cada día encontraba niveles de silencio cada vez más profundos y sutiles.

Pero en los meses que siguieron también me fui transformando en alguien más falible y más humano. Llegué a pensar que todo había sido una experiencia para hacerme más sensible y mejor ser humano. Algunos patrones y hábitos que habían desaparecido volvieron a aparecer. Y sin embargo, cada vez que miraba hacia dentro, sabía que yo era eso indefinible.

¿Y ahora qué?

La realización del Ser está lejos de ser el final del camino. Al contrario, es como despertar en una hermosa mañana soleada de nuestra naturaleza, como despertar arropados en nuestra propia esencia. Cuando se te da este despertar, entras en el proceso de comprender que tú eres todo, aunque una duda prevalecerá: ¿y ahora qué?

Entre más miras dentro del Observador, el Observador más mira dentro de ti. Entre más estás en la Consciencia y en la Presencia, Ella empieza a visitar todo lo que está dentro de ti: tus creencias, tus formas de pensar, tus bloqueos y tus velos. Lo hace para llevarte de manera benévola a la claridad. De ahí en adelante, la Inteligencia Divina gobierna tu proceso.

Aunque yo había realizado que era consciencia y que era uno con todo, me di cuenta de que había muchas limitaciones en mi psiquis, en mis formas de pensar y de sentir, y de que tenía que seguir aclarándome. Se cree que la realización es un estado de felicidad extática donde nada te puede afectar, pero no se trata de eso. La realización también nos hace más humanos y menos tontos.

Lo mejor es que la mente ya no puede engañarnos. Aunque no logre integrar la experiencia y nos haga sentir desalineados con nuestro Ser, los cambios siguen ocurriendo, y sabemos que ocurren.

Sostener luz

Cuando despiertas te das cuenta de que eres tú mismo viviendo, amando y transformando todas las limitaciones de tu psiquis. La realización del Ser es el comienzo de una verdadera vida espiritual: cuando te llega la revelación de que eres espíritu, empieza el camino a la iluminación, y con él el proceso de sostener luz para atraer claridad y moldear toda tu energía y tu corazón.

Hay que mirar la basura que has generado, lo que tus ancestros te han heredado y lo que la consciencia colectiva te ha cargado. Todo es parte de ti. Es una tarea ardua, pero hay que empezar a hacerla ahora, en todo lo que haces en tu diario vivir. Si no empiezas ahora, ¿entonces cuándo se hará?

Así lo he vivido yo en todo este proceso. Poco a poco la vida me lo ha ido mostrando, y me he dado cuenta de cómo reacciona mi mente al entorno y de las frecuencias de los diferentes entornos con diferentes personas. Tú eres energía: aprende cómo se relaciona esa energía con la vida y con el universo. Entre más el Observador se da cuenta de esto, más se ve a través de ti para llevarte a la claridad.

Acepta todo lo que eres

Un día llamé a mi maestro y le expliqué lo que me estaba pasando. Él simplemente me dijo, en un tono bondadoso y fraterno: «Acepta todo lo que tú eres; sí, tú eres eso, pero también eres todo esto». Se refería a mi humanidad, a mi cuerpo físico y a toda mi psiquis.

Yo me miraba en el espejo y veía mi cuerpo como una prisión. Pero también notaba que entre más evitaba la materia, más me perseguía en todos los lugares, con mi familia y con mis amigos. Mi maestro me recordó que yo seguía siendo el mismo de siempre, y escuchar sus palabras sabias y cálidas me tranquilizó mucho.

Un comienzo

Este proceso de integración lo sigo viviendo todavía. A veces, cuando me siento a leer en el patio de mi casa, me quedo mirando el horizonte y percibo una manifestación transparente del universo, esencialmente vacía, pero no separada de lo que Yo Soy. Mi corazón lo sigue integrando.

El hecho de ser humanos nos permite percibir el sufrimiento, pero lo más importante es adquirir maestría para transformarlo. El desarrollo espiritual no tiene fin. Entre más fuerte es la revelación de Dios en ti, más pequeño te sientes ante Su grandeza, y te entregas.

Piensa en la Divinidad y construye una relación con Ella: esta es una forma de vida, no una filosofía. El despertar no es el final de nada. Es el comienzo de una relación más cercana con Dios.

De los libros del Dr. Zuluan Orion: El refugio del corazón · Deshojando el Corazón de la Eternidad · Iluminación